Es la maniobra clave del surf. Puede parecer muy fácil, pero colocarse sobre la tabla de surf una vez se encuentra en movimiento, deslizándose, aumentando la velocidad por el agua que la arrastra, no es sencillo. Hay que elevarse simultáneamente desde una posición boca abajo mientras que el peso y la descarga se desequilibran de izquierda a derecha. Aquí es cuando descubres la cantidad de práctica necesaria para conseguir ponerse en pie. El punto de partida es practicar a ponerse en pie en la arena de la playa. En primer lugar es necesario saber qué pie será el que irá delante, si el izquierdo o el derecho, si eres goofy o regular. Sabrás cuál es tu pie simplemente haciendo una sencilla prueba: debes ponerte en pie con los pies juntos y la espalda recta, cerrar los ojos y pedir a un amigo que empuje desde atrás suavemente. El pie que se adelante para estabilizarse es el pie de liderazgo. Esa deberá ser tu posición sobre la tabla. El movimiento para ponerse en pie se denomina «pop-up» y simplemente es un salto rápido de los pies que tenemos que practicar mucho en la arena antes de probarlo en el agua, siempre en aguas tranquilas con olas suaves hasta que lo tengamos dominado. El proceso es el siguiente: remamos hacia la ola y, cuando sentimos que aumenta la velocidad, saltamos con las manos sujetando firmemente cada canto y empujamos hacia arriba rápidamente a la vez que extendemos los brazos y tiramos de las rodillas hacia el pecho. Asegúrate de mantener el peso centrado con un poco de inclinación hacia la parte delantera y pon los pies firmemente en la tabla, con un pie cerca de la cola y un pie justo por encima del punto medio de la tabla. No hay que levantarse completamente, debemos mantener un centro de gravedad bajo en cuclillas, flexionando las rodillas y centrando el peso en el punto medio de la tabla. Tenemos que mantener los brazos extendidos y los ojos mirando hacia adelante para mantener el equilibrio.

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